Ayer y hoy..
Para vos...
Esto pensaba ayer...No me importa cuándo ni cómo
Ni dónde vaya a ser
No quisiera apurar el tiempo
No me importa si estás solo
Tampoco con quién
Si va a ser, será en su momento
Y aunque muera por tu amor
En este oscuro y profundo silencio
Que se extiende hasta sentir que estoy muriendo
Seguiré diciendo
Que no me importa si estás cerca o estás lejos
Descubrí que nuestro amor no tiene tiempos
Y no me importa tu pasado ni tu cuerpo
Por mil vidas yo te espero
Y no me importa lo que digan los ajenos
Porque todo lo que siento pasa adentro
Y no me importa nada y seguiré diciendo
Si va a ser, será en su momento
Pero importa que comprendas
Todo tiene un por qué
Y todo llegará y será eterno
Cuando el tiempo nos encuentre
Se va a detener
Todo el universo en el momento
Y hoy te espero con mi amor
Y ya no aguanto pero espero en silencio
Aunque sienta que estoy muriendo
Porque no llegas
Seguiré diciendo
Que no me importa si estás cerca o estás lejos
Descubrí que nuestro amor no tiene tiempo
Y no me importa tu pasado ni tu cuerpo
Por mil vidas yo te espero
Y no me importa lo que digan los ajenos
Porque todo lo que siento pasa adentro
Y no me importa nada y seguiré diciendo
Si va a ser, será en su momento
Y no me importa nada y seguiré diciendo
Si va a ser, será en su momento.
Y esto te digo hoy..
Creo que uno nunca está preparado para oírLas cosas que no tiene uno muchas ganasPorque te juro que puse mi cieloY todo mi corazónEn esto que nacía en mí para tu almaSi bien me daba cuenta queNo era igual al míoEl interés que mostrabasMe alimentaba de mi fePara poder creer en tus palabrasTe dejo una parte de mi serMis sueños y toda mi vozMe llevo este gran amor que sentí yoTe dejo mi luz y mi colorLlenando en ti cada rincónY si elegimos este amorNo fue casual, entiéndeloEl separarme de ti me tomó por sorpresaTan de golpe asíSe está desdibujando mi almaY no me queda nadaSolo se quedan en míLas cosas que vivimosTantas cosas, milY este secreto de lo que yo he sentido por tiSi bien me daba cuenta queNo era igual al míoEl interés que mostrabasMe alimentaba de mi fePara poder creer en lo que hoy es nadaTe dejo una parte de mi serMis sueños y toda mi vozMe llevo este gran amor que sentí yoTe dejo mi luz y mi colorLlenando en ti cada rincónY si elegimos este amorNo fue casual, entiéndeloCreo que uno nunca está preparado para oírLas cosas que no tiene uno muchas ganasSe está desdibujando mi almaY no me queda nada....Y asi es como hoy quiero decirte adios.. ya se termino..
A veces las cosas..
No les pasa a veces que la vida sorprende con cosas que uno jamas imaginaria??Cuando estas simplemente sentado, y llegan a tus oidos palabras que nunca hubieses imaginado escuchar... De pronto te sentis una hormiguita mas del hormiguero.. sentis que el mundo es gigante, y uno tan pequeño.. Te das cuenta que las cosas que veias lejos, de pronto las tenes enfrente, y las cosas de las que hablabas con terceros de pronto tocan tu puerta.. Es tan duro, tan dificil, asumir que esta aca, con nosotros...Y asi, de un dia para otro, sin previo aviso.. Te enteras que aquella persona a la que amas esta pasando un mal momento, que la tenes lejos y no podes ayudar.. Que de pronto en su vida esta cambiando algo muy importante, y uno siente que no puede hacer nada, se siente tan impotente y a la vez tan sorprendido..Se siente un dolor dentro del pecho, un dolor fuerte, como si a uno le arrancaran una de sus extremidades, o directamente el corazón.. Y uno simplemente reza y ruega, que sea algo pasajero, que se vaya con el viento, y hacer de cuenta que nunca sucedió...Se llora, se grita, se trata de tapar con sonrisas, se trata de iluminar el alma un solo momento para que no se vea esa expresión triste que ella nos muestra...Y asi sintiendose uno mas del monton, uno comprende lo que ha escuchado millones de veces y no comprendia, que hay que vivir cada momento, que hay que vivir un día a día.. quien habrá sido tan sabio de decir esas palabras, que ahora las pienso y me doy cuenta que son tan siertas..Que uno nunca sabe lo que va a venir mañana, y no aprovecha esos pequeños pero tan divertidos momentos junto a personas que no sabe si mañana van a estar o no, o que no disfruta de sonrisas y besos en momentos que quizas despues no se vuelvan a ver.. Y que dios quiera nunca borre de nuestras almas, y sigan apareciendo nuevas actitudes y nuevas caricias en sus corazones que les den la fuerza de seguir adelante, y de reparar tanto daño que se estan haciendo, y que duele tambien a quienes estamos a su alrededor..Esas personas que uno ama, esas personas que uno extraña, y que al tener al lado nunca se dio cuenta de cuanto realmente las aprecia y necesita, esas personas que aunque no sean de la misma sangre uno las siente tan cercanas..Me duele, y me sigue doliendo, y espero que se den cuenta antes que sea demaciado tarde...Recuerdo y rio, escucho y lloro, siento tan cerca sus abrazos, los veo tan juntos y tanto amor, tanta pasión, que no se va a desvanecer por mas duros que sean los momentos...Quizas nadie entienda, quizas mis palabras suenen confusas y mezcladas.. pero yo entiendo, y se que ellos escuchan mis palabras.. Aunque no se las diga al odio, aunque no se las teclee en un monitor, o aunque no pueda decirselas con una mirada..Solamente les digo que los amo, y los necesito juntos, los necesito siempre, porque es una puñalada en el alma el sentirlos sufrir..Por Sam...
De otra boca, pero compartiendo pensamientos
Este texto lo encontre hoy leyendo los pensamientos de una amiga, a quien por sierto admiro a la hora de escribir, cosa que a mi muy bien no me sale.. Estuve leyendo un monton de historias, si asi podemos llamarlas, o textos, como prefieran, donde de pronto encontre este que me llamo mucho la antención, con el que me encontre profundamente identificada frente a hechos vividos recientemente..Aplicandole yo un par de cambios lo transcribo a continuación.. Espero les guste, a mi me encanto.. Aqui vamos:"Días atrás tenía sueños, ilusiones que se desvanecían a mi alrededor antes de completarse, una cobarde incertidumbre por saber lo que se aproximaba y que nadie le pusiera fin a la desesperación, pero la desesperanza en este caso no llegó, no se hizo sitio la tristeza ni el dolor, sino una frustración amplia que abarca la totalidad de mis pensamientos y por qué no decirlo, un poco de furia, bronca y despecho que ocasionalmente nublan mi razón. Los finales llegan consecuentes, se arriman en horas tempraneras dejándose entrever en un halo de sombras sobre las luces, se adivina y se percibe lo predecible pero nada puede hacerse, pues se convierte la impotencia en algo sencillamente inevitable y lo único que queda por hacer, es mantener la cordura y no caer en el infantil arrebato de tirar el alma y las ideas por la ventana.
La garganta suelta reproches injustos y reclamos con razón, pero las palabras no se escogen con delicadeza y se termina por decir lo que nunca debió haberse pronunciado, ¿pero quién puede pensar con claridad en medio de la furia? Cada frase llega a los labios como una borrasca de decepción incontrolable que nos conduce por el sinuoso camino de una discusión, en la que se emplean palabras demasiado gruesas para reñir, en la que mirando con los ojos enardecidos de veleidades no sabemos para donde correr, gritamos, hacemos un berrinche, pegamos la media vuelta y después, solo si somos lo suficientemente responsables de nuestros actos, experimentamos la culpa y recogemos del suelo los trozos de nuestro orgullo. Me hablo al odio intentado ser justo y manteniéndose atento en sus cinco sentidos, para decirme una verdad de la que ya había escuchado a otros hablar pero que en ese instante no tenía fuerzas para escuchar, arrojó de su boca una doliente razón para que no siquiera indagando en su silencio, pero hay muchas cosas más importantes que dar explicaciones y seguramente, más interesantes que vestirse de lógica y enfrentarse a lo que uno mismo provocó… lo escuché, pero el sonido de mi alma haciéndose añicos bajo mi piel no me permitió comprenderle de verdad.
Excusas, evasiones, infidelidad, mentiras, y palabras innecesarias para ajustar la soga al cuello y patear el banco bajo los pies, escuchar con rencor y furia mientras la sangre se espesa y comienza a caldear los sentimientos en la hoguera del veneno, ahogando gritos, sujetando los brazos para guardar las manos en los bolsillos y no abofetearnos… después de aquella última historia creí que el desamor no volvería a plantar banderas en mi vida, que finalmente había aprendido a guardar una pequeña porción de mi misma para después, que el alma una vez cicatrizada no volvería a partirse, pensé que ya no correría a mi castillo a refugiarme de la realidad y evitaría todo contacto con el mundo exterior, creí que no volvería a llorar por amor… Pero estaba equivocada, porque no importa cuánto ni cuántas veces suceda siempre duele, aún sin lágrimas se puede llorar, aún existen sonrisas y máscaras para camuflar el dolor, pero las heridas no dejan de sangrar ni de latir; para mí no era la primera vez y sin embargo sentí el peso de mis propias quimeras sobre mi cabeza, experimenté la impotencia de una mano de hierro estrangulando mi corazón, ella triunfó sobre mí y me dio el empujón que necesitaba para saber, que las lágrimas pueden lavar el alma pero no llenarnos el corazón.
Salí a la calle un día después tan solo para darme cuenta de mi libertad, entonces me reí al comprender que no era el quien me apresaba, sino yo misma quien me hizo prisionera de lo que empezó como una obsesión y terminó por convertirse en sentimiento, miré mis manos sin encontrar rastros de las suyas, con la yema de mis dedos repasé mis labios intentando sentir el último beso, queriendo retener su sabor en mi vida, y aún en esta madrugada no me abandona, porque su recuerdo está aquí conmigo, mientras termino de pintar letras negras en esta historia, la mía, la suya, la nuestra… “Los finales son simplemente la excusa perfecta para volver a empezar, y construir otro futuro juntando recortes de la mente y el alma…”.
Ahora ustedes se preguntan que sucederá de aquí en más, y yo seré honesta: No quiero saber, aunque cada tanto piense en el, aunque ocasionalmente me despierte cierta nostalgia, he comprendido que afuera, siempre y sin discriminación, hay innumerables almas que sin advertirlo, pueden meterse bajo mi piel y arrebatarme nuevamente la razón. Lo quise, lo quiero e inevitablemente algunas veces lo recuerde, pero no es mi primera vez, no es un incidente, “yo quería que nos pasara, y tú lo dejaste pasar…”. Hoy me miré al espejo y a carcajadas me reí de mí misma, porque encontré la seguridad que me provoca saber que puedo caerme, golpearme, equivocarme, enojarme, enamorarme, evadirme… pero siempre queda un poquito de inocencia para mirar adelante y saber que todavía puedo pintar un mural de mi vida con recortes de experiencias."
Por Twitty